La Cámara de Comercio e Industria de Salamanca junto con la Confederación de Organizaciones de Empresarios Salmantinos (CONFAES) ha realizado un sondeo sobre las consecuencias derivadas de los cambios del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), que entraron en vigor el pasado 1 de julio, en las empresas. Este sondeo se ha realizado al objeto de conocer la opinión de los empresarios con motivo de la finalización del plazo para presentar el segundo trimestre de la declaración del IVA, el primero según el cambio de los tipos de IVA. Junto con la subida del IVA, las empresas tienen que hacer frente al problema de la morosidad de las Administraciones Públicas que se estima que pagan a sus proveedores con un retraso superior a los 140 días y a los que adeudan cerca de 40.000 millones de euros. Es por ello que la Cámara de Comercio de Salamanca y CONFAES siguen reivindicando que el pago del IVA se realice sólo en el momento en el que el cobro de la factura se haga efectivo para evitar el grave problema de las pymes que trabajan con la administración. Según fuentes de las Cámaras de Comercio, una de cada cuatro quiebras empresariales se debe a la morosidad de las Administraciones Públicas. Según los datos recogidos, este sondeo desvela que la mayoría de las empresas, el 86% de los encuestadas, está en contra de la subida del IVA y sólo el 14% está a favor del cambio legislativo. Sobre su reacción ante la subida del impuesto, el 41% de las empresas afirma que trasladará el incremento a los precios, mientras un 38% asumirá totalmente el impacto en sus márgenes y un 21% restante declara que combinará ambas opciones. La oposición a la subida del IVA es generalizada en toda las empresas independientemente de su tamaño, pero es especialmente significativa en las empresas de menor dimensión. Así, cabe destacar que las empresas de entre 1 y 9 empleados son las que están más dispuestas a repercutir en sus precios el incremento. En cuanto a los efectos de la subida sobre el consumo, los empresarios consultados estiman que la modificación de los tipos de IVA llevará a una restricción del consumo. Según los resultados el 60% de las empresas cree que la subida del IVA ha adelantado las decisiones de compra y ha reducido el consumo y pronostica que el consumo caerá en el conjunto de 2010 como consecuencia de la subida. Por el contrario, un 17% no opina que se hayan adelantado las decisiones de compra a los seis primeros meses del año y que el consumo caerá durante el segundo semestre. El 23% restante considera que el cambio del IVA no ha tenido ni tiene ningún efecto en el consumo. Para completar el sondeo, y con motivo de la jornada celebrada en la Cámara la semana pasada, se recogieron las dudas del empresario respecto al cambio de los tipos del IVA. Una de las cuestiones que se le plantea al empresariado es el tipo a aplicar en las operaciones que se llevan a cabo durante el periodo de transición. En este punto la regla básica es la siguiente: El tipo impositivo aplicable será el vigente en el momento del devengo: En entregas de bienes: cuando tenga lugar la puesta a disposición del adquirente En prestaciones de servicios; cuando se presten o ejecuten las operaciones Esta regla varía en relación con los contratos de arrendamientos, suministros y en general en las operaciones de tracto sucesivo o continuado: en este caso, la regla es la de la exigibilidad del pago; esto es, será aplicable el 16% si el pago es exigible antes del 1 de julio y el 18% en caso contrario Otra de las dudas frecuentes es qué sucede con los pagos anticipados ante lo que se aclaró que los realizados antes del 1 de julio soportarán el 16%.
|